
CRÓNIQUES DE VALDESOTO
Trátase d´una riestra de sainetes asturianos. Basaos en cualesquier hestoria de la tradición, reflexando en ca unu les costumes y la idiosincrasia del pueblu asturianu, base del teatru costumista. Ente […]
Agenda

Trátase d´una riestra de sainetes asturianos. Basaos en cualesquier hestoria de la tradición, reflexando en ca unu les costumes y la idiosincrasia del pueblu asturianu, base del teatru costumista. Ente […]

EL 31 DE OCTUBRE A LAS 20:00 ESTAREMOS EN EL TEATRO VITAL AZA DE POLA DE LENA CON LA OBRA "PORQUE LO DIGO YO" DE MAYUSA J. BNCIELLA PARA HACEROS PASAR UNA ESTUPENDA TARDE DE […]


EL 6 de NOVIEMBRE A LAS 20:00 horas ESTAREMOS EN EL CENTRO POLIVALENTE DE CARBAYÍN ALTO CON LA OBRA “QUE NOS QUITEN LO BAILAO” de MAYUSA J. BANCIELLA PARA HACEROS PASAR UNA ESTUPENDA TARDE DE TEATRO […]

Julia es una boticaria que convive con Rafael , su peculiar hermano y una tía adicta al juego. Sus conocimientos sobre plantas y remedios curativos son muy apreciados por la gente del pueblo , que no duda en acudir a ella con mucha fe pero poco dinero . Uno de sus preparados secretos " Agua de Soto” será la clave para librar a las mujeres del pueblo de sus miserables vidas.

Mina y Ramón tán fartucos del trabayu duru nel campu. Deciden vendelo too y apostar fuerte por un cambiu de vida: abrir un albergue pa pelegrinos nel so propiu […]

Cuenta la historia de un adinerado burgués llamado Orgón que es muy devoto y un día en misa conoce a un hombre llamado Tartufo quien finge ser un hombre de […]

¿Pué’l teatru ser l’espeyu onde mirase la sociedá de agora? L’abandonu de los pas vese reflexáu nesta hestoria cómica, onde un golpe de fortuna y una “conciencia” que reconcome per […]

“QUE BROMA DE FUNCIÓN” es la adaptación de las obras del genial autor Terencio, EL EUNUCO y LA SUEGRA. Autor Terencio, fue un autor de comedias durante la República […]

Julia es una boticaria que convive con Rafael, su peculiar hermano y una tía adicta al juego. Sus conocimientos sobre plantas y remedios curativos son muy apreciados por la gente del pueblo, que no duda en acudir a ella con mucha fe pero poco dinero. Uno de sus preparados secretos " Agua de Soto” será la clave para librar a las mujeres del pueblo de sus miserables vidas.
¿Pué’l teatru ser l’espeyu onde mirase la sociedá de agora? L’abandonu de los pas vese reflexáu nesta hestoria cómica, onde un golpe de fortuna y una “conciencia” que reconcome per […]

El Esperpento desconyunta, si es que puede decirse así, la realidad, transforma por competo la imagen aparente que tenemos de su estructura y de su dinámica precisamente para mostrarnos, como es en verdad. Valle presenta en el escenario la realidad en que vive el espectador, pero de tal manera deformada que éste no puede por menos que quedar atónito pues esta realidad es INCREIBLE. Esta imagen esperpéntica de la realidad nos obliga a una toma de conciencia: Vivimos una realidad esperpéntica y son grotescos los valores generales en los que se fundamenta la realidad concreta que nos rodea. En “Los Cuernos de Don Friolera” (uno de los cuatro esperpentos de Valle), el autor presenta tres versiones distintas del mismo suceso. Los tres puntos de vista se corresponden con aquellos tres modos de ver el mundo: “De rodillas, en pie, en el aire”. La primera versión (no acometida en el montaje, aunque su filosofía esta defendida en el personaje de Don Estrafalario), es la farsa popular de títeres en la que el autor mira a sus criaturas desde el aire. La tercera es el romance del ciego, forma vil e inadecuada que falsea la realidad mitificándola mediante normas e ideales tópicos. La segunda es “El Esperpento” en sí, contado por Valle (Don Estrafalario), que comienza con el monólogo de Don Friolera y las dudas entre sus dos naturalezas: La profesional, como militar debe matar; y la humana, en la que debe interpretar el papel de héroe según exige la sociedad y el Cuerpo de los Carabineros. El mundo está representado por Doña Tadea, autora del anónimo, bruja beata y por los tenientes Rovirosa, Campero y Cardona, portavoces del código del honor militar y cuya indignidad y animalidad radical nos muestra el dramaturgo. Doña Loreta, esposa infiel, y Pachequín, barbero cuarentón, más que culpables, son víctimas de su propia inautenticidad.